| — | Javiher Plaza |
Es la triste soledad y tu mirada las me quiebran el alma, eran esos silencios, que no lograba derribar, era la oscuridad y mi linterna sin funcionar, estoy agotado y nadie lo nota, sonreír por hacerlo, pero por dentro con una línea fija en mis labios, no saber qué hacer cada vez que quiero incinerar al mundo, días en los que Corea del Norte son simples chistes cuando por mi cabeza cruzan pensamientos de anarquía y muerte, en mis genes llevo la paz que herede de mi padre y este del suyo y así consecutivamente hasta nuestros padres libertadores, pero no siempre la paz se impone, la guerra y el caos piden salir y acabar con la existencia de las emociones que algún día me hicieron feliz como un niño destruye el castillo de arena que tardo tanto en construir; esta es lo que llamamos naturaleza humana.
Javiher Plaza